Tuesday, July 21

Castro de Yecla la Vieja



Bajo un sol abrasador hemos visitado el Castro de Yecla la Vieja y nos ha sorprendido gratamente su buen estado de conservación.













Se halla situado al Noroeste de la provincia de Salamanca, a 8 kilómetros de Vitigudino, en la confluencia del arroyo Varlaña con el río Huebra.





Este emplazamiento defensivo se levanta sobre una abrupta plataforma y presenta una forma aproximadamente triangular ocupando una superficie de unas 5 ha. El poblado aprovecha para protegerse las defensas naturales que tiene el terreno con escarpadas pendientes y completa su protección con una ancha muralla de más de 1200 metros de longitud que es posible recorrer en todo su perímetro y un grosor de unos 7 metros. Se adapta a las ondulaciones del terreno y su pared externa - paramento - está inclinada para dar una mayor estabilidad a la fortificación.




La puerta principal se defendía con un grueso bastión y un campo de piedras hincadas frente a ella. También presenta una forma de embudo, estrechándose las paredes hasta hacerse un callejón que discurría paralelo a la muralla.
Existen además otras puertas en embudo a lo largo de ella. También hay portillos del que destacamos el abierto en la parte septentrional con una escalera que desciende hasta el arroyo Varlaña.




Como no todo el terreno que rodea a la muralla tiene una elevada pendiente, necesitaba aumentar la protección de las zonas llanas. Para ello se sirvieron de una barrera de piedras hincadas al pie de la muralla, eran grandes y puntiagudas lajas de granito que dificultaban el avance del enemigo a pie o a caballo.
El castro de Yecla la Vieja ha sufrido sucesivas ocupaciones. Tiene sus orígenes hacia el siglo V a. C. en la Segunda Edad del Hierro y fue poblado por un pueblo prerromano, los vettones, pueblo celta que introdujeron la cultura de los verracos.
A comienzos del siglo I d. C. se produjo su romanización como atestiguan las numerosas inscripciones latinas y estelas funerarias encontradas.
En la época visigoda se produce el inicio de su decadencia y comienza a despoblarse, aunque no es hasta finales del siglo XII cuando sus habitantes se trasladan a un kilómetro dando origen a la actual Yecla de Yeltes.






Tras su abandono, en época de los Reyes Católicos se construyó en el recinto la ermita de la Virgen del Castillo que se conserva y está en uso.





Los restos arqueológicos que se conservan son de gran riqueza, especialmente grabados rupestres, tallas en piedra en todo el conjunto, tanto en las rocas cercanas al castro como en las situadas en el interior y exterior de la muralla. Son grabados simples, esquemáticos que representan sobre todo caballos pero también cabras, jabalíes, un impresionante toro y escenas de caza. También curiosos símbolos, signos geométricos como cruces, espirales y retículas.

Como complemento del recorrido del castro se puede visitar el Aula Arqueológica instalada en las antiguas escuelas en la Plaza Mayor de Yecla de Yeltes que alberga una maqueta del conjunto del castro, unas cabezas humanas esculpidas en granito que debieron ir incrustadas en los muros, cerámicas, armas, adornos, estelas funerarias y una magnífica escultura de jabalí descubierta en recientes excavaciones.



Ha sido una excursión muy grata y desde aquí os animo a visitar este interesante castro.


1 comentarios:

Ñoco Le Bolo said...

… con la mirada atenta…

Parece interesante realizar esa visita. Seguro. No tenía idea de su existencia. Hace poco más de un mes estuve en el Castro de Varoña, cerca de Lugo.
Este blog está resultando se un buen divulgador. Enhorabuena.

... HHK

CristalRasgado & LaMiradaAusente
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