Friday, December 8

Mujeres de la tribu Dani

El valle de Baliem, Papua oeste (Indonesia) es el hogar de las tribus Dani, Lani y Yali. Son bastantes similares y se les distingue entre otros aspectos por su forma de vestir. Los Dani usan un short y una koteka delgada (para cubrir el pene). Las mujeres que no están casadas usan faldas hasta la rodilla hechas de corteza de árbol y las casadas usan faldas de fibra de orquídea.
No voy a describir su estilo de vida, solamente quiero centrarme en un aspecto doloroso para las mujeres Dani, como siempre las mujeres sufriendo. No pude evitar el sentir un escalofrio cuando leí un pequeño artículo sobre el tema.
La muerte de un ser querido de estas mujeres les supone aparte de la pérdida afectiva la amputación de una falange de un dedo de la mano que ellas mismas se automutilan o una tercera persona lo hace por ellas después de las exequias fúnebres. Muchas de estas mujeres carecen así de varios dedos de sus manos porque no es necesario decir que en esta etnia la mortalidad infantil es muy alta.
Me llama la atención que no se haya puesto fin a esta práctica, y no me refiero al gobierno de Indonesia, ni siquiera a la civilización occidental que pueden presionar. Me estoy refiriendo a la misma sociedad Dani, ¿no ha habido en toda la historia una mente "pensante" (entiéndase hombre) que sean conscientes de este doble dolor infligido a las mujeres y lo detenga?, porque aunque sea una sociedad primitiva, deben darse cuenta de que es una práctica lesiva y dolorosa para las mujeres (ellos no lo hacen cuando mueren sus seres queridos).
Pero lo más sobrecogedor de todo y lo que me parece una crueldad absoluta es que las niñas huérfanas no se libren del ritual, en este caso a la fuerza. Puedo visualizar su horror, y me resulta casi insoportable, huyendo despavoridas, presas del pánico hasta que un adulto les reduce y les somete a la fuerza a la amputación. El "cirujano" sujeta su codo con unas cuerdas y les da un golpe seco a modo de anestésico para acto seguido amputarles el dedo con un cuchillo afilado de piedra.
¿Cómo no pueden mostrar al menos un poco de piedad por estas niñas, quizás sus propias hijas o familiares?.
Pero ahora también se me ocurre pensar en el sufrimiento de otra gran cantidad de niñas de aproximadamente 28 paises (Etiopia, Somalia, Sudán, Egipto...) que son sometidas a la mutilación genital femenina, práctica que en la edad adulta es la principal culpable de la gran mortalidad femenina e infantil cuando dan a luz y les provoca además las llamadas fístulas obstétricas causándoles incluso el rechazo de su propia sociedad.
Es increible pero cierto que en pleno siglo XXI no seamos capaces de erradicar esta práctica y que parte del Tercer Mundo sufra y muera por algo que para los del primero tan sólo forma parte del pasado, y no quiero dar la impresión de ser una feminista o reivindicativa, que no lo soy. Solamente, como mujer, me duelen estas situaciones.

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